Aquella noche (tango)

Aquella noche fue una noche de tortura,
quedó grabada en mi mente su traición,
ese momento, que fue en crescendo,
pasión desecha y una cruel desilusión.
Mis ruegos necios reclamaban dolorido,
fueron vencidos por la cruda realidad,
quedaba inerte, por su castigo,
en un vacío desolado sin piedad.

Nada
de aquella noche se borró,
cuanto martirio, desdicha, y desazón,
todo
se va apagando, en esta vida
hasta llegar a su final...
busco
algún refugio y terminar
esta agonía que no puedo soportar,
quiero callar mi llanto,
cerrar los ojos y no despertar.