Para mi madre (vals)

Hay una voz, dulce voz que siempre
resuena en mí con ternura,
con esa manera de dar y siempre dar
las rosas de su alma y de su amor.
sentir que va siempre en pos de un sueño,
de un sueño azul limpio y puro,
un mundo sin sombras que le regala dios
por toda la humildad de tanto amor.

Mi vals que nace así
para mi madre rondará
buscando sin cesar
una sonrisa y un cantar.
El vals con el que mi alma revivió,
pensando que de pronto
todo en ella es música y felicidad
y es canto que nos lleva
por la senda azul de un cálido soñar
y siempre, siempre así
al son del vals que yo feliz
con música y palabras
le regalo y es mi vals.

Música: Jaime Wilensky
Letra: Leopoldo Díaz Velez