Mi hermana y yo (tango)

Tal vez tengas razón al rezongarme
hermana de este viejo solterón
como no está la vieja, entrás a darme
cada vez que trasnocha el corazón.

Cada vez que me agarra la viaraza
y me fugo del tiempo y del lugar
y vuelvo con el alba y solo a casa
conteniendo mis ganas de llorar.

Ya sé que vos lo hacés para salvarme
si soy yo para vos, un hijo más
que abrís un ala para cobijarme
protegiéndome así, de todo mal.

Pero yo, que ya sé que es desalmada
la lógica brutal de este vivir
encuentro en tu regazo una aliviada
que la vieja, también me hizo sentir.

¿Qué sabés del alma humana
del alma de ciertos hombres
que después de tanta lucha
tenemos que renunciar?
¿Qué sabés de la tristeza
de abandonar ideales
y de sueños otoñales
que uno, tiene que tirar?

Si el amor es imposible
y la justicia no alcanza
si despues de querer tanto
uno, ya no quiere más...
¡Cómo no voy a perderme
por las noches y las calles
si el amor, sólo fue un sueño
y un sueño fue, la hermandad!

Música: Carlos Cristal
Letra: Julio Camilloni